
Un ejecutivo sin vergüenza. Con su corbata de careto sonriente aparenta ser amistoso, cuenta chistes sin gracia y sonrie, pero sus afiladas fauces muestran su verdadera personalidad. No os acerqueis a él, y menos firmeis ningun contrato que proponga.
1 comentario:
Descubrí tu blog haciendo "zapping" en el blogger, y me han gustado mucho tus trabajos, felicidades. Procuraré visitarte seguido. Saludos desde Cancún.
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